Escondida en el armario, a
medianoche,
Te hablo de cerca e
iluminas mi cara,
y soy tan feliz con el
deseo cumplido,
hermoso queso luminoso,
deseo en derroche.
¿Qué pensarían mis
padres?... ¿y mis hermanos?
Cuál si fuera Margarita en
el poema,
invité a la luna a
contarnos cuentos
aquí en el armario y por
caminos muy lejanos.
¡Ya sé, ya sé! Dirán: un
extraño sueño,
que todo lo imaginé,
pero con la luna entre las
manos,
disfruto de este instante
pequeño.
Heidi Sosa Cruz
México









