viernes, 24 de febrero de 2017

EFIMERA






Quise pensar que tal vez no existió
Que fue un sueño pasajero
Con el cual nunca volvió
Quise pensar que se ocultaba al salir el sol
Que podía buscarla entre las rosas
Entre el jardín donde la flor se seco
Pensé en el sol ¿Él fue quien la marchito?
Pero me olvide de mí, el culpable
Que por los miedos, con el olvido
La desilusiono. Y paso a ser efímera
Con una luz entre los cielos
Y entre los campos arados
Danzando en la noche como la musa que es
Entre mis pensamientos que yacía efímera
Y recordé su risa su encanto 
Paso de ser efímera a ser recuerdo.

José Iván Montoya
México 

sábado, 4 de febrero de 2017

LA BRUJA DE CARNAVAL






Entre los árboles, entre el follaje, ¡Mira, es una estrella!
Su hermosa luz alumbra todo, camina y corre, vuela serena
Es de plateado brillante plena, quiere llamarnos
Ven que se aleja, corre ven pronto que ella no me espera…

Tomemos raudos su haz etérea, y entre las manos
Y entre en las de ellas, canta un gorrión
Ven, ven con ella, ven, ven  cantado que  está contenta
Entre los árboles, entre el follaje;  la luna llena.

Y así los niños en plena noche carnavalesca
Olvidan todo y  van en pos de ella, de esa estrella,
Es tan radiante, es fulgurante, es deslumbrante.
Entre los árboles, entre follaje, la blanca estela, ya nada queda…


Eduardo Campos
Venezuela


jueves, 19 de enero de 2017

DESDE EL ATAÚD






Desde el fondo de mi ataúd, mis ojos no distinguen las borrosas siluetas que se acercan para observarme. Yo no puedo negarme a que lo hagan. Otros han decidido, tercamente, no sé si mis familiares o el propio embalsamador, introducirme un taponamiento en mis fosas nasales y ponerme un parche de algodón en ambos ojos. No entiendo la razón, pues, por mi estado fuera del mundo real, ni huelo ni miro a nada ni a nadie.
Sin embardo, alguien con distintas ideas a las mías, posiblemente algún familiar con cierta preponderancia en la jerarquía, decidió, como se hace en éstos casos (sin pedir permiso a nadie) desechar la idea de ponerme esos parches (horribles y nada funcionales) y que, de cualquier manera de nada sirven, pues, analizándolo bien, nada escurre por mis fosas nasales y al quitar la venda de mis ojos, como un milagro, he podido verte pasar.
Como ya me habían quitado la pañoleta que trababa firmemente mis quijadas (otra estúpida idea), pude haberte hablado.- Es lógico que no lo hiciera, aunque, socarronamente, ése era mi deseo pero. Estoy seguro que de haberlo hecho, nadie se hubiera quedado en el velorio porque hubieran huido aterrorizados al escuchar que “el muerto hablaba”
Te vi pasar, como siempre, misteriosa y “como ausente”.
Tu luto exterior, en la ropa que llevaba puesta, me hizo comprender que lo material no te importaba ni tampoco los convencionalismos sociales ni las costumbres ni tradiciones, pues, los colores brillantes de tu indumentaria, resaltaron tu figura, esbelta, estética a pesar de los años que has bellamente acumulado, haciéndola parecer fuera de tono, demasiado extraña para ese ambiente fúnebre. Por ello, se escucharon los acres comentarios de los asistentes al acto piadoso:
_¡Mira!_ decían las viejas enfundadas en el clásico atuendo negro, que fúnebremente cubrían de pies a cabeza sus poco agraciados cuerpos y que estaban contestando puntualmente, los misterios del rosario de difuntos: _¡esta vieja se equivocó de indumentaria!_  ¡Cree que está vestida para una comparsa de carnaval, no para un velorio de muerto! _¡En fin!_ ¡Ya no hay moral! ¡Estas nuevas generaciones ya no viven con el santo temor de Dios! ¡Deben tener ya asegurado su lugar en el caldero del diablo! ¡Pinche vieja estrafalaria!
Llevabas puesto, creo que pensaste que era muy apropiado como vestido funerario, un huipil yucateco, de amplio vuelo, blanco, con flores estampadas de colores vivos, impactantes a la retina, ardientes y alegres como había sido tu vida.
Tus ojos destellaban una extraña mezcolanza de tristeza, pesadumbre y alegrías confundidas. Los párpados, hinchados por el desvelo, abotagados por el llanto derramado, tal vez por el insomnio, con un halo negro-grisáceo, de luto, acentuado por el rímel que se corrió de tus pestañas, largas y rizadas, lo que los convertían en más dulces, más bellos, más infantiles.
Al pasar junto al féretro, enviaron una mirada penetrante a mi inmóvil cuerpo. Tus labios tremolaron como  un susurrante aleteo de mariposas y como siempre lo hacías, musitando, en voz baja pero cariñosa: _¡Hola Doctor!_ y con tu humor negro, me preguntaste, al mismo tiempo que cursabas una muy poco apreciable sonrisa: _¿Hace calor allá adentro?_ refiriéndote desde luego, al calor que generaba la madera, la pochota y el satín con que  habían forrado por dentro el ataúd.
Hablaste muy parcamente con mis familiares. Expresaste tu pena no con palabrería usualmente hueca, lleno de compromiso social. _¡No!_ Mayormente lo expresaste con un apretado abrazo que no parecía no terminar nunca. _Nada de sollozos_ Nada de suspiros. Sólo el abrazo.

Posiblemente dejaste volar tu memoria y encontraste tus recuerdos. Recordaste simple y dolorosamente que anteriormente habías pasado por la vivencia de un trance igual. Siempre expresaste repudio al acto que te parecía innecesario y lo considerabas cruel: expresar verbalmente el pésame.
En ése punto concordamos: _¿Te acuerdas?_ Dar a los familiares palabras de consuelo que a fuerza de repetirlas se hacen monótonas y sin sentido, tanto así que muy pronto se olvidan. Son la expresión de culpa-remordimiento que te dañan emocionalmente porque te muerden fuertemente el corazón. Los momentos amargos, las venturosas reminiscencias, algunas felices, la mayoría cruelmente dolorosas porque, no podemos soslayar que la vida no es más que una cadena de circunstancias que tienen un pasado, un presente y teológico y dudoso futuro.
Te acercaste al ataúd, contrario a lo que siempre expresaste como un negativo deseo. No querías ver mi cara con el rictus que la muerte dejó en mi semblante. _¿Qué viste?_ ¡Nunca lo sabré! Ajustaste tu foco visual porque las lágrimas humedecían tus ojos y tal vez la visión era muy borrosa. Acercaste tu rostro a mi cara. Una lágrima cayó humedeciendo mi sudario. Tu boca se movió en un angustioso reclamo que le hiciste. Al desviar tu mirada del crucifijo que habían colocado junto a mi cabeza y luego. Mirándome fijamente, me cuestionaste;__¿por qué te fuiste?
Te note avergonzada de tu propia debilidad. Enjuagaste rápidamente, casi con coraje, tus lágrimas de pesar originadas por la frustración de que, en su oportunidad, no pudiste expresar lo que era inexpresable en palabras.
Sé que no acudirás a mi sepelio. Lo leía en tus ojos. Haz tomado la determinación que toman los amantes frustrados, incomprendidos y cruelmente criticados. La decisión que toan los amantes que nunca corporalmente se han pertenecido, quizá solamente en la ilusión de amar, en un deseo anhelante e incomprendido: ser los dos, uno solo eternamente. Los dos supimos que habíamos llegado tarde a nuestra cita con la vida. Te retiraste, dejando garrapateando en un papel que pusiste en mi féretro y que decía:

¡Oh muerte! ¡Tan poco deseada y tan poco comprendida!

Jorge Caretta Salas
Veracruz, México




domingo, 15 de enero de 2017

LÁGRIMAS DE SAL


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¡Lloro! Desconsoladamente, irónicamente.
Caen pequeñas gotas sobre el pie de mi cama,
me saben saladas en mi paladar sediento,
al caer del precipicio y desembocar en mi aliento.

Porque gimoteo cuando te vas y dices adiós,
cuando en el centro comercial un niño se perdió.
Se descompone el almuerzo del día anterior…
¡Alguien insultó a otro y no se defendió!

También por el desgaste constante de zapatos,
porque las carteras se vacían a cada rato;
aquel pequeño niño fue y dijo una mentira.
¡Alguien muy amado fallece en la familia!

Lloro cuando el vecino le es infiel a su esposa
y cualquiera roba el último pan que sobra;
cuando alguien empieza a consumir drogas,
y alguno más por dinero vende a una persona.

Sollozo por los que deciden abandonar la escuela,
por la mujer que aborta por no sentirse plena.
Aquel otro se masturba con la foto de una niña,
aquella mujer no lavo las verduras que comía.

Suspiro por el que ríe con chistes sobre la pobreza,
y por el que acosa a una mujer porque le desea;
por aquella niña que se cayó del columpio,
por el que hace trampa para obtener el triunfo.

También lo hago por el joven que huye de casa,
por el médico que pierde la esperanza;
ellos se levantan tarde y no llegan a tiempo…
¡Las selvas se mueren y se vuelven desiertos!

¡Porque es una cadena de absurdos actos suicidas!
Acciones que se dirigen hacia el perecer de la vida,
que contribuyen al olvido de ese continuo destierro…
¡De ese trozo de mundo vacío, adolorido e incierto!

Claudia Elizabeth Castillo Velasco
Veracruz, México

del poemario "Perlas Compactas"

sábado, 17 de diciembre de 2016

FELICIDAD, ESA PERRA HAMBRIENTA


Insaciable, ladra, aúlla,
Husmea, escudriña, babea,
No duerme, maldita perra,
Busca algo dentro mí,
Algo que está podrido.
Felicidad, esa perra hambrienta
Que traga su rabo en las llamas
de la noche.
[Y no hablo de la madre del poeta]
J. Gregorio.
Tuxpan, Veracruz, México

miércoles, 7 de diciembre de 2016

LATINA




Soy la mujer Latina
Creativa y soñadora
Soy la mujer de ahora
Una mujer Real.
Soy la que estudia y se supera
Soy la mujer que espera
Sacar adelante a su familia
No le temo a la tiranía
Que pretendan hacerme pasar
Pues se que se han de topar
con una fuerza avasalladora
producto de la mujer de ahora.
no me limito, no descanso
alterno en todos los ámbito
me esfuerzo me supero
he aprendido que el ser manso
Va de la mano con lo es tonto
Y ahora ya no espero
Lucho por lo que quiero
Y no espero que lo traigan en bandeja
Pues no siendo tan .... tontita
Puedo lograrlo por mi misma
Todo lo que quiera.
Ha llegado una nueva era
Esta mujer ya no espera.
Sale, lucha y se supera
Siete veces he mejorado
Como mujer y como amante
Como Profesional, como trabajadora
Como hija como señora
Y sobre todo como persona.
Soy la mujer de ahora
Creativa y soñadora
Sobre todo emprendedora
La pereza y la flojera deje atrás
Para realzarme con fuerza
Sabiendo de lo que soy capaz
He venido a ganar
Donde antes perdía
He venido a mejorar
Deje de lado la apatía
Y ahora sabiendo con quien estas
Ya me puedes amar
No como a la débil que conocías
Sino a alguien que es tu igual.



Lucila Reyes Gonzalez
México

martes, 6 de diciembre de 2016

PRESENCIA CERCANA



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El camino largo incierto y tramposo,
se tiende cual alfombra de colores múltiples
delante de mí, detrás de unos pasos;
bajo una alborada que me hace sentir
el pecho latir feliz al saber
tu presencia cercana, tu amor, tu ternura.
Sedienta de caricias, clamando embeleso
soy ese sabueso que busca a su amo,
esa alma plena que perderte no quiere.
Eres camino y río que fluye burbujeante de espuma,
que acaricia los pies y calma mi sed.
Eres sol de invierno que cobija mi alma
y esa brisa fresca que enfría mi piel.
Eres corazón que late en mi pecho, mi senda de paso,
mi eternidad y mi vida plena.
Eres tú. Eres sí, la persona amada que un día llegó
y aquí a mi vera su esencia dejó.
¡Despierta mi cielo, despiértame a mí!
que hoy tempranito correré hasta ti,
buscando esos besos que tanto añoro
y guardo en mi pecho como un tesoro.

Nelli Edhit González Acosta
 Paysandú. Uruguay

DOLOR FINAL


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No fue fácil oír tus razones
menos aún comprender tus motivos,
lejos de ti y cerca a  la luna
desvestida de toda dignidad,
sintiendo cerca el dolor final.

Patricia Amador
Veracruz, México

sábado, 3 de diciembre de 2016

TAL VEZ


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Sí, tal vez intentes
leer en mis ojos,
con el fin de saber
que tengo en el alma.

Si la tristeza
es una amiga sádica
o si traigo
una araña tejiendo
en la garganta.

Sé que es difícil
disfrazar la tristeza
procurando
no se corra el maquillaje.

Pero de cualquier manera
tendrás que perdonarme
que yo no te cuente
mis penas.

Ni la triste historia,
de los vientos
que dejaron
sólo cenizas.

En la hoguera febril
de mis amores….


Del poemario " Luz de Luna "


María Luz Olivares Aldana
Veracruz, México






martes, 29 de noviembre de 2016

ARRIBO A TU MEMORIA










“Arribo a tu memoria”
Con la suavidad de un beso,
Depositando en tu frente

Mi aliento de bohemio”…


José Flores
Larksur, California USA