domingo, 16 de septiembre de 2018

3er Cadaver Exquisito Septiembre 2018










Extraño el Petricor de tu piel
Aroma de sauces y de linos perfumados
sigo atento a tu ausencia, a la que me somete y a la que me motiva.
Esencia de amor perfumado y salvaje...
Hembra de tierra, de azur y miel, natural y pura belleza
esencia de aire, acunas la memoria con el toque sutil de los milagros
El sabor a sal de tu orgasmo endulza mi paladar, lo somete, lo arraiga y lo embruja.
Tiembla, vibró al compás de tus audios y tus WhatsApp prodigio de amor...
Y aquel sonido de tus pasos, que me avisaban la entrada al libido que húmedos dejaba mis labios



Ramón de Jesús Hernandez Olivares, Claudia Elizabeth Castillo Velasco, Ángel Valenzuela Ruvalcaba, José Manuel Ambrocio, Luis Vázquez, Hindra Ceballos, Enrique Caro, Bertha Lara Torres, Patricia C.Cervantes


miércoles, 22 de agosto de 2018

EL VAIVÉN DEL AMOR






Despertando sensaciones
Tu cuerpo junto al mío
Entre los versos precoces
Van llegando al destino.
Suplicando los abrazos
Juntándose con sentido
Murmurando los presagios
Que anuncian los desafíos
De humedades y temblores
De deliciosos gemidos
De los amantes ingentes
Por aquel día caído
Sin palabras y sin besos
Sólo con fuerte hastío
Que ahora en silencio
Desnudos han coincidido.
En el amor entregado
Encontraron el sonido
De corazones ardientes
Y con los labios mordidos
Que cuentan aquella historia
Del Azul que ha venido
A pintar ese gran cielo
Con el amor prometido.




José Rafael Rivero
Venezuela
@letrasysentires

MI QUERIDO AMOR





Esta misiva va con todo el amor del mundo, espero que estas palabras seniles lleguen al fondo de tu corazón y toquen las fibras de tu alma.
Sin darnos cuenta… la vida, las ilusiones, la juventud se nos escurre como arena entre los dedos.
En cada vuelo de mariposa percibo tu esencia en danza lenta, hermosa, perpetua sinfonía esencial de tu respirar.
Tu voz tenue grabada en el eterno imaginario me excita, eriza mi piel, acelera mis vibraciones y vuelvo a sentir cosquilleo en el vientre de la misma manera en la que dibujo tu imagen nacida en la mocedad.
Se acerca el día de Cupido, el dios del amor ejerce su impulso, nos invita a escribir epístolas de amor al amor, quizá es por eso amor que me atrevo a escribir detalles de nuestro coexistir, como el murmullo de tu voz, la sonrisa traviesa que guio al instinto a despertar de su letargo, movió la imaginación, las ansias, la vocación de amar al descubrir que fuimos predestinados sin darnos cuenta desde la juventud breve, la voluntad breve, de esta vida breve y frágil que se nos está agotando
Tanto existimos que vivimos la pasión sin medida, con deseo genuino del uno por el otro, ahora nuestros besos son metafóricos en paradigma cuantificable de versos de oro surgidos del análisis de una pasión dimensional.
Te propongo en honor a Cupido correr el riesgo y volver a la longitud de la sonrisa, besarnos al compás de una canción, realizar fantasías inimaginables del arte de amar y fundirnos en cada palabra, en cada verbo.
Sedúceme con la mirada, susúrrame tu idioma literario y en voz baja hagamos peticiones a Eros y Afrodita y dejemos esta carta a medias que el final no sea de soledad, ni de tristeza, abracémonos con rostro 
presente, quizá tan solo una mirada, un gesto, una sonrisa produzca una emoción.
Como poetas desenmascaramos el alma profunda con la pluma y hacemos el amor con la escritura tantas veces ¡ay amor!, amor como me dueles.
Atravesemos misterios de la mente, dejemos que las palabras sean nuestro lenguaje, los gestos, las expresiones y la mirada esa tu mirada misteriosa, provocativa  reflejo de tu yo interno en donde me pierdo al mirarte.

Y “Amémonos mi bien este mundo dónde lágrimas tantas se derraman…”

Tu amada amante amorosa… eternamente tuya.


América Guerrero González

Cosoleacaque, Ver. México. Febrero/2018

del evento literario "Cartas al Amor" 



lunes, 30 de julio de 2018

LA DESCONOIDA






No me conoces
cuando pienso, suspiro,
escucho música
y sueño contigo;
solo ves la mujer
que como hombre
quieres ver…
la que cuida,
la que tiene lista
la ropa, la sopa caliente
y la cama tibia;
ves solo la mujer
que atenta a tu sombra
sigilosa camina.
no conoces a esa…
la otra mujer
que está contigo
la que sin hablar
te llama
la que al sonreír
no ves el mensaje
que tiembla en su boca.
solo ves a la mujer,
mas no a la desconocida
que vive contigo.

DEL POEMARIO "Silencio entre espacios"


Maria Luz Olivares Aldana
Veracruz, Ver. México


domingo, 1 de julio de 2018

TE APOSTARÍA








Apostaría por un boleto sin viaje
por nubes de algodón
por estrellas en mis manos
por lloviznas de mis sueños

Donde nazcan esperanzas
llenas de flores de amor
donde aprendamos a vivir
sin dolores, sin mentiras
sin lastimar el alma, la carne...

Donde habiten rosas sin espinas
apostaría en un mundo mejor
donde avance sin mirar atrás
donde mi ilusión no se marchite
donde vea cada vez que llegas tu
donde arme un corazón roto
con las piezas pero sin dolor
apostaría por un mundo mejor.




James Coonor
México

jueves, 14 de junio de 2018

TRANVIA





Por calles y avenidas
veo venir a mi tranvía,
mi amigo el  maquinista  sonreía
al ver a los chicos,
que lanzaban piropos de alegría.

Conocí muchas avenidas
aquellas que a la orilla del mar
se  decoraba con sombrillas,
enamorados de siempre,
turistas y marinos imponentes.

Recorrer  la avenida principal
en el café “ la parroquia”
los amigos  y mis abuelos
al viento reían.

El pasear en el tranvía
recuerdos de globos de algodón,
palomitas y  gelatinas de sabores
de “ Don Glotón “

Cuando el tranvía cerca de casa estaba
salía corriendo a mi ventana,
saludando a mi amigo maquinista
que reía y tocaba la campana.



 
RAMON DE JESUS HERNANDEZ OLIVARES
01 JUNIO 2013

del Poemario " Musas Prohibidas "

miércoles, 13 de junio de 2018

CALLE VACIA







Camino entre miradas perdidas
de vivientes que acuden a misa
y lloran.

Edificios que se desploman,
la historia los abandona,
sin esculturas,
sin rótulos históricos,
una pareja camina entre
tiempo y pensamiento
y reconstruye su historia.

Viajo al pasado
a través de los aromas de lluvia,
rieles que rechinan bajo el pavimento
y carcajadas de carnaval
atrapadas en paredes viejas.

Solitario en el camino a casa
la luna me acompaña,
a veces sonríe,
y al mar ¡Enloquece!
Cuando intenta besar a las olas.

A solas, escucho el rugir de la marea,
me detengo a mirarle,
y de regalo,
¡Una estrella de mar!

He caminado a media noche,
entre  murmullos de árboles,
mientras los gatos maúllan
y mariposas nocturnas danzan
¡Locas! ¡Locas!

En la calle vacía me acompaña mi sombra,
platica de amores,
oramos juntos a las tres de la mañana
mientras a lo lejos, un violín calla.

Entre la luz de los faroles viejos,
lejos se dibuja con recuerdos tu silueta,
no se acerca, le apresan cadenas de amargura.

Las frases invaden los sueños,
imágenes recorren mis ilusiones
que se ahogan de olvido,
¡Tengo miedo! ¡Se detiene mi suspiro!

Desmayo sin contratiempos,
mueren las horas en el infinito
y en esta calle vacía
mi cuerpo inerte muere de frío.

Ramón de Jesús Hernández Olivares
Veracruz, Ver.


lunes, 11 de junio de 2018

PRIMAVERA







Soy un cascabel que resuena con alegría desbordante, una cascada de júbilo fluyente que no cesa. En cambio tu seriedad propensa a ratos mi tristeza inexplicable, puedo hasta burlarme de mí misma ... No quiero acallar el vuelo de mi repicar, ni tampoco la risa corriente de mis aguas... Más es muy cierto que la primavera nos contagia con sus ebrias mariposas ¿Porqué no podrá mi verano, insuflar su magia a tu frío invierno?

Primavera
Nara Canino Salgado

Puerto Rico

domingo, 10 de junio de 2018

CONTIGO SI






Toda mi voz y todas mis letras
se hacen poemas, luz y sonido
durmiendo contigo,
a la luz de nuestro atardecer
comprendemos lo mucho
que vale el tiempo...
que vale un momento...
estando juntos se calla el silencio 
me siento en el pensamiento
colgados tu y yo del aire
dibujando siluetas en las nubes,
miramos un mundo distinto
que la fantasía nos regaló 
y amamos sin tiempo...
y ya volamos sin alas
vamos sumando silencios
si tú no estás dentro...
escribiendo nuestros nombres
en el firmamento...
todo el tiempo 
todo el amor
toda la luz 
toda la vida desde que te vi
soñé vivirla contigo…



James Coonor
México 

domingo, 27 de mayo de 2018

EL COJITO







Cierto día en el pueblo, salí a la calle, frente a la puerta de mi casa, mis primas Enia, Enid y Eunice  venían de vez en cuando para poder jugar, a “Las escondidas”, “La Cebolla”, o “Los encantados”. Pero por lo visto se tardaron en llegar.
Llegó Pepe y Pánfilo y se nos ocurrió jugar a las carreras, recorreríamos la manzana completa, y  durante un rato, nos divertimos bastante. Entre los gritos de ánimo de mis primas por apoyar al que estaba ganando la carrera.
No habían pasado tal vez  treinta minutos, estábamos descansando, cuando vimos que venía por la banqueta un señor que nunca habíamos visto por ahí, su aspecto muy desagradable, su ropa tenía un mal olor, sin bañarse y despeinado. No sabíamos si se encontraba con “Popó” en la parte trasera del pantalón, el aroma que despedía era insoportable. Entre otros detalles de este singular personaje. Arrastraba al caminar una de sus piernas.
No tarde ni perezoso mi hermano Roberto lo bautizo con un sobre nombre “El Cojito” y cuando el señor escuchó ese apodo, dijo.- ¡Salgan corriendo porque me los voy a comer!
Todos despavoridos corrimos a casa de mis primas que su casa tenía un gran portón, cerramos la puerta y desde afuera seguía amenazándonos y afirmando que el día que nos llegará a alcanzar seriamos su más exquisita cena. Nosotros temerosos, Roberto y Eunice seguían gritándole sin parar ¡Cojito Caguenge! ¡Cojito Caguenge!
Enojado el señor mal oliente se fue sin rumbo fijo, lo perdimos en el horizonte de la calle y seguíamos jugando, imitando su caminar.
La tarde siguiente después de la escuela nos reunimos a jugar  un poco de Voleibol, y de repente el “Cojito” gritando despavorido se acercó a nosotros -¡Los comeré! ¡Huyan! Inmediatamente todos salimos corriendo para que  no alcanzara nuestros ricos y suculentos huesitos. Ja ja.

Sin embargo quede completamente solo y sin moverme, me miraba como quien observa su próximo alimento, logré correr aterrorizado, por poco y me alcanza al doblar por la esquina de la calle, sin embargo sentí que a pesar que corría, no avanzaba en el recorrido, mis movimientos eran torpes, así lo sentía yo, y pensé para mis adentros que me había “embrujado”. Esa tarde a ninguno alcanzó.
Llego el sábado, nadie fue a la escuela y después de un rico baño, saldría a jugar con mis amigos Pepe y Pánfilo, llego Enia por mí y estuvimos jugando “A las Escondidas”, todos estábamos extasiados en el juego, nadie nos detenía, las carcajadas eran bastante escandalosas que don “Cuco” mi vecino, se asomaba en su ventana y nos pedía que nos calláramos o bajáramos el volumen de nuestras risas.
No supimos que tiempo pasó, el “Cojito” hizo su aparición, y salimos corriendo, sin  embargo aún sentía mis piernas como “embrujadas” no daba paso y sentía que podría atraparme ese viejo mal oliente. Corrí como nunca, sentía que cada vez lo tendría más cerca a pesar de esa locura por escapar de él. Pánfilo, Roberto y Pepe gritaban con fervor para darme ánimos a que corriera un poco más fuerte.
Llegue a casa de mis primas y cerré el portón, no pudo alcanzarme, saque la lengua y me burle de él, mi miró fijamente y empecé a sentirme mal. Todo me daba vueltas y luego no supe más de mí.
Al abrir los ojos mi prima Enid me da un vaso con agua, lo devoro rápidamente, ya que tenía una sed, secándome la boca y garganta. Todo pasó, fui a casa, fue extenuante esa carrera de locos.
            Esa noche encendí la radio y para mi sorpresa, se escuchó en la noticias que había desaparecido un niño, allá en el Cerro del Abuelo, Roberto y yo  estuvimos atemorizados, empezó a llover y cerré las ventanas de mi cuarto, ¡Oh! Vi que el “Cojito Caguenge” estaba fuera de la casa, su silueta bajo la lluvia me dio mucho miedo, corrí a los brazos de mi madre. Solo la abrace no comenté nada.

A la mañana siguiente nos fuimos a la escuela, comentábamos lo que se había escuchado en la radio, en el periódico local estaba en sus encabezados “Hombre que cae al río, muere en la madrugada”, nos detuvimos en el puesto para leerlo, cuál fue nuestra sorpresa, era el “Cojito Caguenge ”, sentí un nudo en la garganta. Todos tristes y cabizbajos  estuvimos en las aulas, no dábamos crédito a que eso hubiera pasado.
            Por la tarde, después de las tareas, nos reunimos, empezaron los juegos de pelota y las carreras, yo competía con mis amigos Pepe y Pánfilo, corríamos dando vueltas a la manzana, yo sentí que podía correr de prisa a diferencia del día que el “cojito” me había “embrujado” las piernas.
            Todo seguía como antes, sin embargo me detuve a mitad de la carrera. Pedí una disculpa en memoria del fallecido.
            Juré no volver a burlarme de la gente.


del Poemario " Pétalos Azules "


Ramón de Jesús Hernández Olivares
Veracruz, México