domingo, 4 de enero de 2015

CARTA A LOS REYES MAGOS






VERACRUZ, MÉXICO



País: Argentina




Mamá, mamá..mis amigas del cole dicen que los Reyes Magos son los padres, ¿es verdaaaad?
La madre de Maria sonríe, le da un beso y le dice:
- Mira Maria… Tengo que enseñarte algo que guardo en este cajón desde hace 7 años.
Su madre saca del cajón un sobre blanco. Lo abre y le dice a Maria:
- Esta carta la recibimos en casa el día en que naciste. Es una carta escrita por los Reyes Magos y que nos piden que les hagamos tres favores. ¿Quieres que te la lea?
- ¡Sí mamá, por faaaavor!
Apreciado papá y apreciada mamá de Maria,
Somos los Reyes Magos. Sabemos que acaba de nacer Maria. Es un niña preciosa que os va a hacer muy felices a los dos. Ya sabéis que cada 6 de enero nosotros vamos en silencio a casa de todos los niños y les dejamos unos regalitos para celebrar el nacimiento del niño Jesús y para decirles lo orgullosos que estamos de ellos.
Pero a partir de ahora no podremos hacerlo porque estamos muy viejecitos y cada vez hay más y más niños en este mundo. No podemos ir a casa de todos. Además, ayer me caí del camello y me rompí el brazo (soy Melchor, un poquito torpe); Gaspar es muy lento porque camina con la ayuda de un viejo bastón y Baltasar, ¡nuestro viejecito Baltasar!, se olvida siempre de dónde tiene la lista de los regalos. Como ves, ya estamos muy mayores y necesitamos pediros tres favores muy importantes:
1er favor: Que nos ayudéis a poner los regalos a los niños. Cada padre y madre harán nuestro trabajo el día de Reyes: leerán las cartas de sus hijos y, con la misma ilusión que la nuestra, les pondrán los regalos como si fuéramos nosotros. Así todos los niños del mundo tendrán sus regalos y nosotros podremos descansar y ver, desde lo lejos, sus caritas de alegría.
2º favor: Como esto es un gran secreto, no se lo podréis decir a Maria hasta que cumpla los 7 años. Cuando tenga esta edad, ya será mayor y sabrá guardar este secreto. Los niños pequeños no deben saber que nosotros ya no podemos poner los regalos y que son los padres los que nos ayudan porque sino… ¿qué pensarán de nosotros? ¿dónde estará la mágia? El secreto se ha de decir solo a los niños responsables, a los que ya pueden entender que nosotros les queremos mucho y que por eso pedimos ayuda a sus padres, las personas que más los quieren a ellos.
3er favor: Algunos padres que nos ayudan están enfermos o no tienen dinero para comprar regalos a sus hijos. Y también hay niños que no tienen la suerte de tener dos papás. Por eso, necesitamos que vuestros hijos se conviertan “un poquito” en Reyes Magos y compartan algunos regalos con los niños que no tienen tanta suerte como ellos.
Nada más. ¿No es demasiado, verdad? Cuando Maria te pregunte por primera vez quiénes son los Reyes Magos léele esta carta. Entenderá por qué nosotros hemos confiado en vosotros para hacer nuestro trabajo: porque sois las personas que más lo queréis en el mundo y que mejor pueden ver su enorme y bondadoso corazón de perla.
Melchor, Gaspar y Baltasar


José Kalinski
País Argentina

viernes, 26 de diciembre de 2014

UN MALDITO RELOJ





Laura empezaba a gastar el tallo de una flor con su paciencia haciendo un hoyo sobre el suelo donde descansaba, esperándolo a él. Ella no tenía idea de cuán largo había estado ahí, atrapada en en la habitación porque él había olvidado algo, cuando se suponía harían el amor. Una cosa que parecería buena idea tener a mano en ese momento, lo hizo salir a buscarla.

Así que Laura tomó un libro, que hojeó impaciente, buscando calmarse. Ponía su tacón sobre una esquina del suelo de madera que rechinaba con sus toques como una puerta sin lubricación.

Todo tenía sentido, pero no tenía razón.

Al sonido de su voz, se encogió de hombros, liberando todo el odio del tiempo perdido, y se puso de pie. Las manos de él rodearon su cintura. La tomó como él sabía a ella le gustaba y ella dijo "Estuve tan preocupada por ti. No tenía idea de que hacer".

Las palabras retumbaron la cabeza de él. Tenía sentido, pero no tenía razón. "Preocupada por ti", "Preocupada por ti", "Preocupada por ti".... Hablaba de ella, pero por él. Tenía sentido, Laura lo amaba. "No tenía idea de qué hacer", "No tenía"... Entonces él pensó, que Laura se preocupó por él, y que cuando ya había calmado sus preocupaciones, pensando que él estaría bien, y que regresaría, como era tan seguro iba a pasar, entonces ella pensó en ella, en qué hacer, en cómo sobrevivir. Tenía sentido, porque a pesar de que Laura lo amaba, Laura también sentía, desesperaba.

Pero no fue así, nada sucedió de esa manera.

Al sonido de su voz, se encogió de hombros, liberando todo el odio del tiempo perdido, y se puso de pie. Las manos de él eran gemelas y sus besos se subieron por las manos de ella hasta por debajo de la lengua y sus manos tocaron su cintura, y la balanceaba, ella perdía la razón, por diferentes sensaciones cuando le dijo "Por qué me hiciste esperar tanto?, no tenía idea de qué hacer".

Las palabras redujeron las caricias, las manos de él se pusieron frías. "Por qué? Por qué? Por qué?" No tenía sentido, pero tenía razón. Tenía razón porque esperó y desesperó y odió esperar. Tenía razón porque el tiempo no regresa, y porque no sabía qué hacer. Porque dudó, temió, no quiso verlo reaparecer. Tenía razón, ella no lo amaba. Pero no tenía sentido.

Así que él tomó el regalo y se lo dio.


Jairon Francisco
República Dominicana

jueves, 25 de diciembre de 2014

LA CAÍDA DE LA NOCHE



 



Fresco aroma de niebla
Que obscurece el manto negro
Abriendo su lamento en los árboles
Acariciando el eco marchito
Debrayando un acantilado apocalíptico
En cada poro de alma perdida

Caminando en el más allá
Se escucha la tundra y el miedo
Que nadan sin remordimiento
La noche escribe su melancolía
Por cada hoja que cae muerta
En el bello trasfondo de melodía
Por donde la luz pasa su dolor
Entre montañas y elipsis de sol
Cumbres antiguas y siniestras
El momento eclipsa los lamentos
Que cada agua profunda derrite
Por su alma que abre sus alas hirientes
En esta caída de noche
Por donde los cielos esconden pasiones
y los vientos aman al hombre.


Ángel de la noche
(José Luis Aguilar García)
México

domingo, 21 de diciembre de 2014

Locura




Encontré tu mirada
y sentí fragilidad en el alma,
escuché tu voz entre los aromas
del viento y la tarde sola.

Implore un segundo
para no borrar la imagen,
pincelar en la memoria
instantes de locura.

He visto en paredes de múcara
tu sombra,
escuché las arritmias de mi pecho
mientras cantabas,
frases en vértigos poéticos
traspasando la ventana.

He visto el transcurso de las horas
en una silla desvencijada y rota,
el sueño y cansancio  no me dejan
respirar tranquilo,
habitas en mi locura.

Angustias locas que provocas
implorando que el pecado acuda,
soy nido, soy cobijo
si tan solo en tu memoria,
viviéramos danzando en abrazos frenéticos
el vaivén de las olas.


Ramón de J. Hernández Olivares
México


viernes, 5 de diciembre de 2014

TE QUIERO









El ruido de las gotas caer
Me hicieron despertar
Llovía muy fuerte
El viento entraba por una rendija de la ventana
Las cortinas se levantaban 
Aun dormías profundamente
Abrazada a mí

Sin querer despertarte de tu profundo sueño
Quito tu mano de mí
Hoy quiero sorprenderte
La lluvia es mi aliada
Será algo perfecto y maravilloso
Me siento a tu lado
Te observo dormida una vez más
Soy feliz, cuanto espere esto
…mucho tiempo
Con tus manos entre las mías
Solo puedo emocionarme
Deseo despertarte y que te sientas
Sorprendida
Con el anillo que siempre soñaste
El que te negué por mucho tiempo
Sin que despertaras deslizo el anillo por tu dedo
... ¡entonces despiertas!
Un buen día, un te quiero, un beso
Observa en su mano ese objeto dorado
La lluvia es testigo
El viento, ya paso
Que significa me preguntas
Significa, mi vida, nuestra vida
Que quiero compartas a mi lado
Para siempre, te amo…


Carlos Freddy Aguilera
Derechos reservados
Las Piedras -Uruguay


lunes, 17 de noviembre de 2014

Soldado








Ha caído la noche eterna sobre mi morada,
golpeando firme mi costado, lanzas hirientes,
agónico recostado en el lecho sanguíneo
suplico al cielo, no sufra el resto mi suerte. 

Se cierra el burdo telón sobre el escenario,
las luces se funden, el silencio muerde.
El polvo desértico ha sellado mi boca
y los ideales en cada neurona, duermen.

Defensor o villano, humano simple humano
tras otra guerra más que se pierde.

¿Qué dirán a mi familia?
Para ellos habrá desfallecido el héroe,
para los contrarios un vil adversario,
y para la sociedad… 
solo seré una cifra más del extenso listado.

Miguel Ángel Llinas González 
País: México

jueves, 13 de noviembre de 2014

DOLOR DE AMOR







Bajo la penumbra de la noche
el viento susurraba sus secretos,
en el alma de mis sueños
testigo mudo de mis andanzas.

Brincaba de nube en nube
de esas que la luna iluminaba,
entonces sobresaltado quede inmóvil
bajo mis sabanas blancas
mis aprisionados labios
tu nombre murmuraban,
para que pudiera volver la calma
a mi corazón que excitado estaba.

Cerré mis ojos tratando de aquietar
la tempestad de mi alma,
se iluminó tu silueta en las penumbras de la noche.

Temblorosas ante tú imagen
mis manos quisieron tocarte,
pero fue inútil te desvaneciste poco a poco
a través de la luz de mi ventana.

Me dolió
mis sentidos gimieron
y solo rodó una lágrima de amor,
que humedeció mi almohada… 





Del poemario : Confesiones al Viento





Ramón de Jesús Hernández Olivares
Veracruz, México



domingo, 9 de noviembre de 2014

CONJURO




 
Poderoso hechizo
incité para que me amaras.
Esperanza del nuevo día…
de alcanzar una estrella.

Entre risas, largas pláticas,
y bromas me enamoré.

Poemas de Neruda
iniciaron el idilio.

Con Baudelaire te
exaltaste.

Revelé el velo de tu lírica.

Brillaba en el horizonte
sonrisa, poesía e ilusión.
Me sumergí en tus palabras
extasiada…
entre baladas y murmullos.
Una tarde de abril
el sortilegio se cumplió.

Primavera de recuerdos,
nostálgico ensueño.

Tus versos llenaron
la oquedad de mi
infortunio,
la ausencia de amor…
mi soledad.

Poemas con sangre de poeta.

¿Recuerdas el tranvía?

Quiero:
Un rosario de amor
para tu dolorido pecho.

Los anillos de Saturno
para ornan tus dedos.

El arcoíris policromo
para pintar la alborada.

Llueve…
el pasado agoniza
la lluvia estiva
diluye
el conjuro.

Atrevido, olvidado,
incoherente poema.

¡Aviva el amor!


América Guerrero González
México


jueves, 6 de noviembre de 2014

A LOS NIÑOS DE LA CALLE







A los niños de la calle,
deseosos de alguien que los ame
¡Pobres almas indefensas que por la calle nos ven pasar!

A los niños tristes y enfermos,
sus familias un salario no han de ganar.
Maldito el político que ignora
sus hambrientas bocas pidiendo pan

Jóvenes sin oportunidades,
¿cómo no va a existir la inseguridad?
Solo robando se ganan la vida,
que el gobierno, con la mano en la cintura, dejan pasar

¡Sistema pérfido y mentiroso!
¡No hay un país viviendo en la estabilidad!
Millones de niños sin cultura ni educación
viven de la ignorancia de la humanidad

Esos niños pobres de la calle,
cantan y bailan por una moneda.
Nosotros que vivimos en lujos,
¿no podemos dar un vaso con agua, un pedazo de pan?

Abrámosle la puerta al niño pobre,
a la maldad dejémosla afuera,
diciendo NO a la guerra
por esos niños que creen que la calle es su hogar
A los niños pobres de la calle,
deseosos de alguien que los ame
¡Pobres almas indefensas que a diario nos ven pasar!

Al ciego mis ojos,
al mudo mi voz,
al cojo le brindo el apoyo
para pelear por un país mejor

Y al resto del mundo mentiroso,
¿a quién tratan de engañar?
Cuando en la misma situación se encuentren,
ni consuelo en el Dios Divino obtendrán

Desde hoy, con su pobre prójimo comiencen
por llenar de amor, paz y pan.
Así, eternamente,
los niños de la calle se lo agradecerán


Vanessa Domínguez López
Veracruz, México 


sábado, 1 de noviembre de 2014

FLORES.






Era una cálida mañana de Octubre. Me encontraba recostado sobre un hermoso y verde pasto  húmedo por la lluvia nocturna, mirando a los muelles del puerto de Veracruz.
El Sol rosaba suavemente mi piel, y la brisa, casi ruidosa, relajaba mis tímpanos. Podía escuchar los pasos de la gente madrugadora que caminaba cerca de mí. Mis ojos, ellos no podía dejar de mirar las hermosas flores suaves que estaban a unos cuantos saltos. Sus hermosos pétalos rosados con blanco se movían al ritmo de la brisa marina. Incluso puedo jurar que podía escucharlos danzar.
Nunca había profundizado en el significado espiritual de las flores, de hecho, no había pensado sobre un objeto que vemos muy seguido. Pero esta vez, no podía dejar de ver esa  maravilla de la creación, con sus suaves pétalos similares a la tela más fina.
De repente  unas ganas inmensas por cortarlas y llevarlas conmigo se apoderaron de mí, pero eso sería terminar con su vida, por decirlo de algún modo. ¿La posesión vale más que la admiración? ¿Es tan poderosa que nos hace matar para tener en nuestro poder la cosa deseada?  Esas preguntas me llenaron la mente. Bien podía admirar las hermosas flores hasta tener que irme y regresar de nuevo a observarlas, o también cortarlas, tenerlas y ver su hermosura hasta que empiecen a morir. Podía tomarles una foto y llevar su imagen conmigo, pero no sería lo mismo, ni la obra de arte más hermosa podría igualar a estás flores.
 El dilema y mi ansiedad crecen con cada nueva pregunta que formulaba en mi consiente. Otra opción sería comprarlas en una florería, total, yo no sería quien las cortaría. Esa posibilidad fue descartada al momento de pensarla. Ninguna flor podría igualar a estás.
El sudor comenzaba a correr por mi frente. Fácil
Podría cortar una, no se darían cuenta, mi respiración se agitó cada vez más. Solo yo sabría de ese asesinato y la culpa me comería vivo. Atentar contra tal belleza natural.
 Me levanté del pasto, con mi ropa húmeda y por el sudor, que tal dilema me provocaba.
¡Listo! ¡Decidido! Me iría de ahí, lejos de las flores y jamás volvería. Sin pensarlo me retiré, sin mirar atrás, mis pasos eran pensados y mi mirada baja. Un solo vistazo antes de desaparecer. Con toda decisión me voltee. Las flores estaban ahí, hermosas y cálidas pero algo no cuadraba. Rápido me di cuenta de alguien no estaba antes ahí. ¡Un niño! Cortando una flor para su mamá.




Daniel Hurtado
Veracruz, México