AMARRANDO AL VIENTO
La mirada apagada,
encenderla destruye certezas y confunde al instruido.
Tallos necios que florecen insolentes,
dispersan aromas que nadie merece.
Un lazo inútil incapaz de contener
la fuerza elegante del viento en libertad.
Nadie soporta tanta claridad,
ni tanta ironía reprimida en una sensación.
Sonreír en soledad, sin testigos,
cada uno que piense lo que pueda:
la soga floja no resiste mucho tiempo.
Octavio Ponzanelli Ruiz
Octubre 15 de 2025
Cosoleacaque, Veracruz.
DAR
Dedicado a ti, que te reprimes para no insultar al engreído.

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