Testifico hoy y ayer,
soy
testigo fatigante,
que
el exceso del amor,
deja
frágil... titilante.
Cada
paso tan en vano,
cada
paso tan mezquino,
crea
falsos seres de luz
que
oscurecen el camino.
Quedo
exhausto, a mi juicio,
se
exacerban los egos
anhelando
mil delirios,
mientras
la verdad
queda
en silencio.
Y
aún así, testifico.
Bertha Laraf
Veracruz, México

No hay comentarios:
Publicar un comentario