
La impotencia que estremece al jorobarse por la humillación,
no por ser victima de ella
sino por no poder responder con congruencia ecuánime,
es la misma impotencia que me acosa
incesante
por delirar de rectitud
y no permitirme caer en tal calaña
Tomás Gabriel Michel
Puerto Rico
No hay comentarios:
Publicar un comentario